miércoles, 21 de noviembre de 2012

EL GUAYABO DE WALMART



El guayabo de Walmart

Para nosotros, los venezolanos, viajar implica todo un proceso previo que va mucho más allá del mero itinerario de viaje. Ese proceso es tan complejo que tienes que hacer una investigación cada vez que viajas porque es humanamente imposible recordarlo y nos ha llevado a convertirnos en unos burócratas del sistema cambiario internacional.
Resultaría inútil intentar explicar el proceso a cualquier ciudadano de otro país, ellos solo nos atienden y nos ven como despilfarradores sauditas capaces de comprar todo lo que se atraviese en nuestro camino. Sin embargo me limitaré a resumirlo más o menos así:

1) Intentas hacer el trámite por internet en la página de CADIVI.

2)  Llamas a alguien que acaba de hacerlo para que te explique.

3) Lo vuelves a intentar.

4) Mentas madre.

5) Vuelves a llamar al que llamaste antes.

6) Logras hacer la solicitud.

7) Apuestas un cojón a que no te va a dar tiempo y no te van a dar los dólares.

8) Pides LA CITA en el banco.

9) Intentas armar dos CARPETAS para llevarlas al banco (aquí se repiten los pasos 2; 3; 4; 5; y 7)

10) Llevas las carpetas al banco en la fecha indicada.

11) Te devuelven la carpeta porque te faltó un recaudo (se repiten pasos  2; 3 y 7)

12) Vuelves a llevar la carpeta con los recaudos y un CARRÉ al banco.

13) Prendes una vela y espera que te asignen los el CUPO DE VIAJERO Y LOS DÓLARES EN EFECTIVO

14) Te ASIGNAN los dólares y puedes dormir tranquilo.

Para el común de los venezolanos que ahorramos para poder irnos de vacaciones fuera del país al menos una vez al año; a olvidarnos de la inseguridad; HACER UNAS COMPRITAS y ponernos ese reloj y esa cadena que tenemos guardados durante todo el año en una gaveta, desde el mismo momento en que despega el avión comienza una metamorfosis que se materializa a la llegada al aeropuerto de destino (así sea este una escala) Nuestro cerebro se convierte en una calculadora que todo lo multiplica por  CUATRO TREINTA y, en general, nos convertimos en unos monstruos compradores compulsivos, capaces de arrasar con todo a nuestro paso.

Es inútil explicar esa metamorfosis a alguien no venezolano, incluso los venezolanos que tienen muchos años viviendo afuera  no logran entender muy bien lo que nos pasa y solo se limitan a llevarnos de compras y participar, como observadores, de la orgía consumista que protagonizamos. Aunque en el itinerario de viaje solo designamos unos pocos días de SHOPPING, la realidad es que el viaje entero es un juego en el que el objetivo es comprar la mayor cantidad de cosas con un monto determinado de dólares. El cupo en dólares es, para nosotros, de carácter intransferible. Aunque quienes viajamos en pareja nos enfrentamos comúnmente a la trampa de tener que pagar con nuestras TARJETAS porque, mágicamente, nuestras esposas sufren de incontinencia urinaria o estomacal al momento de pagar en las tiendas. Esto genera fuertes discusiones y frustraciones porque el presupuesto del viaje es limitado y definido: DOS MIL QUINIENTOS dólares en tarjetas de crédito y QUINIENTOS dólares en efectivo (el moto en efectivo se toca solo en caso de emergencia pues al verlos en físico el cerebro nos hace corto y lo deja de ver a 4.30 para verlos al cambio del MERCADO NEGRO O DÓLAR LIBRE)

Generalmente se hace una lista mental en la que se establecen, en orden de prioridad, las cosas que se necesitan, luego las que se quieren y por último las inútiles pero curiosas (mi mamá se trajo del último viaje una manito telescópica para rascarse la espalda, parecida a una antena de carro con cinco dedos…) Es así como una va comprando  desde ropa, luego pasa a comprar lentes de sol y juegos de Playstation, y termina comprando pinchos en forma de jojoticos para sostener los jojotos mientras se los come.

Bajo este criterio va transcurriendo el viaje, entre gastos superfluos y gastos necesarios (desde franelas hasta gasolina) hasta que llegamos al acto de cierre que tiene por escenario WALMART. Los venezolanos vemos a Walmart como la despedida de solteros, es ahí donde realizamos las compras finales y racionalizamos el fin del viaje. Suele ser una compra nocturna, mucha veces hasta de madrugada (lo que viene acompañado de la sentencia final: “Igualito que en Caracas”) y muy silenciosa, casi reflexiva. Por lo general cada quien toma por su lado pues dispone de sus últimos dólares para adquirir desde MILKYWAYS para la gente de la oficina hasta los artículos que desaparecieron de las estanterías venezolanas desde hace algún tiempo. En algún punto convergen en el pasillo de la ropa, se miran y saben que ese tipo de compras finalizó, es momento del LISTERINE o tal vez de algún cereal; es el momento de las compras serias, las que te recuerdan lo jodido que estás en tu país. Calculas el monto final de la compra y te aseguras de haber ESPALILLADO el cupo; pagas, regresas a la casa y te acuestas a dormir con un gran suspiro porque en pocas horas vuelves a la realidad; terminó la despedida de solteros. El reloj y la cadena de oro vuelven a la gaveta y todo, otra vez a la “normalidad”.



GLOSARIO:
1)      CADIVI: Órgano regulador de divisas en Venezuela que, entre sus atribuciones socialistas incoherentes, tiene por objetivo subsidiar el consumo de los viajeros venezolanos en el exterior, fomentando así la producción de otros países y fortaleciendo la economía en esos países.

2)      LA CITA: Fecha peligrosamente cercana al viaje en la que debes llevar los recaudos al banco para que haga la gestión ante CADIVI y poder saber si el Estado venezolano te va a subsidiar el viaje o lo vas a pagar a dólar libre.

3)      CARPETAS: Son dos legajos llenos de información requerida por CADIVI y entregados en LA CITA al banco. En ellas van desde los pasajes del viajero, hasta una estampita de la Virgen del Valle.

4)      CARRÉ: Chocolate venezolano que se suele entregar a los burócratas de rango bajo en los ministerios y agencias bancarias para que agilicen un proceso determinado.

5)      CUPO DE VIAJERO Y DÓLARES EN EFECTIVO: Es la asignación de dólares que hace el estado venezolano a través de CADIVI, representando los primeros un cupo para consumo en tarjetas de crédito y los segundos, como su nombre lo indica, una asignación en efectivo para gastos de emergencia (Taxis, propinas, etc)

6)      ASIGNACIÓN DE DÓLARES: Confirmación de que el Estado te va a subsidiar el viaje.

7)      HACER COMPRITAS: Amenaza con la que los venezolanos, que están por salir de viaje, indican que van a comprar como locos.

8)      CUATRO TREINTA: También conocido como CUATRO PUNTO TRES, es el cambio oficial del dólar, es decir: Por cada dólar que consumimos los venezolanos mientras estamos de viaje, tenemos que pagar 4.3 bolívares “fuertes”.

9)      SHOPPING: Término anglosajón acuñado por los venezolanos para el acto de hacer compras.

10)   LA TARJETA: Se refiere a las tarjetas de crédito del banco en el cual hiciste LA CITA y con las cuales HACES LAS COMPRITAS a CUATRO TREINATA (se suelen cuidar más que el pasaportes mientras uno está de viaje)

11)   DOSMIL QUINIENTOS: Cantidad de dólares que CADIVI asigna a los viajeros para consumo de TARJETA de crédito (Si te pasas te jodes un año!)

12)   QUINIENTOS: Monto en efectivo que es asignado por CADIVI para el consumo en el exterior.

13)   MERCADO NEGRO O DÓLAR LIBRE: Taza de cambio real a la que tenemos que vivir los venezolanos. Si bien es de carácter ilegal, se sospecha una fuerte participación del Gobierno venezolano en la fijación de su precio y, los más malpensados, aseguran que es el principal negocio del Gobierno y de donde salen las fortunas que le permite a algunos funcionarios públicos usar el CUPO de CADIVI  en sus viajes únicamente para gasolina…

14)   WALMART: Tienda por departamento en la que los venezolanos hacemos las compras finales.

15)   MILKYWAY: Chocolate de origen imperial que se ha convertido en un genérico para la palabra chocolate ( Si un maracucho va a comprar Twix o Snickers también los llama Milkyway)

16)   LISTERINE: Enjuague bucal desaparecido de los anaqueles en los auto-mercados de Venezuela y que pasó a formar parte indispensable de las compras de última hora en WALMART.

17)   ESPALILLAR: Término que se usa para denotar el fin del CUPO asignado. También conocido por algunos como RASPAR, aunque ese término tiene una connotación de delito cambiario.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Se cayó Betulio


…Se cayó Betulio

En Venezuela, país insólito, los eventos inexplicables no solo ocurren sino que se repiten.


A finales del año 1972 dos personajes entraron tomados de la mano a las páginas del anecdotario popular venezolano, sus nombres: Betulio González  (Gloria del boxeo venezolano, tres veces campeón del mundo) y Miguel Thodée (Narrador deportivo y periodista de opinión).

Corría el reloj en el décimo asalto del combate que definiría al nuevo campeón mundial de la categoría entre el Tailandés Borkosor y el venezolano Betulio González. En Venezuela, la población  se encontraba paralizada, escuchando la transmisión que, del combate,  realizaba Miguel Thodée. Justo en el momento en que todos esperaban la noticia del Knock-out que propinaría el venezolano al tailandés, y eufóricos por la narración del locutor, quien de manera elocuente describía la paliza que estaba dando el venezolano a su rival, ocurrió lo impensable: Se cayó Betulio.


7 de Octubre, cuarenta años más tarde.

Una parte del país se levantó muy temprano, con la esperanza puesta en su candidato. Llegamos a los centros de votación a ejercer nuestro derecho del voto y con la convicción de que sería nuestra última oportunidad de salvar al país.

“PEGA BETULIO…”

Los centros de votación se encontraban repletos de votantes eufóricos quienes, con lágrimas en los ojos, veía las largas colas y sonreían al saberse parte de la historia.

“RECTO DE DERECHA DE BETULIO…”

Pasada la mañana y con los reportes que describían las inmensas colas en los centros electorales, los venezolanos comenzamos a confirmar, por las redes sociales, lo que se venía anunciando en los días anteriores: El candidato de la unidad democrática marchaba adelante por, al menos, cuatro puntos.

“GANCHO DE IZQUIERDA DE BETULIO, SEÑORES! EL TAILANDÉS SE VE MAL…”

Pasadas las seis de la tarde, con los nervios a flor de piel y en  medio de un ambiente de celebración adelantada, por las declaraciones de un vocero de la oposición, se inundan las redes sociales con reportes de actividad sospechosa en el frente oficialista (movimiento de tanquetas, desmontaje de tarimas, intimidación de partidarios armados del gobierno, etc) Cuando, repentinamente, se comienzan a desparramar por el twitter los resultados preliminares que daban como ganador al actual presidente y aspirante a la re-reelección.

Un silencio que aturdía, poco cónsono con la celebración que uno esperaría de, al menos, ocho millones de venezolanos que estaban viendo a su candidato triunfar; muchas lágrimas y muchos sedantes para dormir la “mona”. Ese fue el cierre de una jornada peculiarmente insólita que se repetía en la historia de nuestro país.

“PEGA BETULIO, VUELVE A PEGAR BETULIO … SE CAYÓ BETULIOOO!

Algún día sabremos lo que realmente pasó… en ese histórico combate de 1972 que dejó con el grito de alegría atragantado a millones de venezolanos y con una anécdota jocosa que ha sobrevivido a sus protagonistas.

PD: Un millón de gracias a todos mis amigos venezolanos que viven lejos de su país y que hicieron lo humanamente posible para que, quienes seguimos viviendo por estos prados de Dios, pudiéramos tener un futuro más digno.
Nos vemos el 16 de Diciembre...


Si crees que puedes o crees que no puedes tienes razón.
Los que renuncian son más numerosos que los que fracasan”

Henry Ford